viernes, 19 de junio de 2020

Promesa y verdad bíblica


Ro 8:28: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados."
Esta es una de las promesas más citadas de la Biblia entre los creyentes. Y aunque muchas veces se utiliza para sostener o recuperar fuerzas, es una de las verdades más preponderantes en el caminar del cristiano. Es increíble ver, al mirar retrospectivamente, cómo a lo largo de mi trayectoria de fe sucedieron cosas que en su momento no entendí por qué sucedían, pero terminaron siendo de ayuda y edificación. 
Hay cosas que aún no entiendo, pero sé que un día las entenderé. Y si así no fuera, seguramente algunas de estas cosas no están ligadas al propósito de Dios, y de una cosa estoy seguro, tampoco lo afectará. 
Y a ti las cosas no parecen ayudarte para bien? Tal vez sea tiempo de atender el llamado.

miércoles, 17 de junio de 2020

Amistad del reino

Un amigo es sinónimo de lealtad. 
Un amigo no necesariamente es un compañero, aunque podría serlo. 
Un amigo perdona. 
Para un amigo no hay tiempo, pueden pasar años y siempre contarás con él.
Jesús llamó amigos a los que hacen su voluntad. Necesitamos contar con los amigos del reino para extender el reino. Necesitamos que se despierte en nosotros la amistad de Jesús.

Son palabras fuertes, pero son palabras de vida

Ef 5:3-5: "Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios. Tampoco debe haber palabras indecentes, conversaciones necias ni chistes groseros, todo lo cual está fuera de lugar; haya más bien acción de gracias. Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios."
Cuán útiles son estas palabras para crecer en nuestras sanas costumbres, con las cuales nos diferenciamos de éste mundo corrompido, y es importante resaltar que en estos versículos son puestos en la misma línea de importancia, la inmoralidad sexual, la avaricia, y la idolatría.
Solemos entender la gravedad de la inmoralidad sexual, pero no vemos de la misma manera a la avaricia. Cuando envidiamos lo que otros tienen, cuando cerramos la mano para no dar, cuando nos molesta que hablen de dinero en la iglesia, cuando no le damos alegremente al Señor (más vale que no le des nada), cuando no le damos lo que corresponde en honra a nuestros seres queridos, cuando retenemos el sueldo del empleado o no somos justos con ellos, estamos siendo avaros. 
Con la idolatría pasa lo mismo. Solemos entender que una persona que adora a estatuas o imágenes antes que al Dios invisible, no tendrá herencia en el reino de Dios, pero muchas veces se idolatra a personas, cosas y costumbres también. El texto conecta la avaricia con la idolatría, porque se le da un nivel de prioridad e importancia al dinero por sobre los principios de Dios.
Dice que estas cosas no son propias del pueblo santo de Dios. Entonces, qué es lo propio del pueblo santo de un Dios Santo? Lo propio es la santidad. La santidad no se da por la fuerza de voluntad en la práctica moral humanista. La santidad que debemos vivir es el santificarnos, apartarnos de lo que no es propio del pueblo de Dios, es morir a mí mismo para que el Santo que vive en mí tome lugar en mi vida y costumbres. Seamos imitadores de Dios como hijos amados que desean parecerse a su Padre.
Abracemos estas palabras tan necesarias y oportunas para nuestros tiempos. Claro que son palabras fuertes, pero son palabras de vida.

cómo hijos de luz


El carácter de santidad en el pueblo de Dios es indispensable; la santidad, es tal vez, la característica más significativa en los que fueron llamados a salir de la oscuridad a la luz admirable. Soy hijo, soy luz.

lunes, 15 de junio de 2020

Un milagro personal


Jesús había llegado a una ciudad llamada Betsaida y le presentaron un ciego para que lo sanara, entonces Jesús toma al ciego de la mano y lo lleva fuera del pueblo. 
Todo creyente en Jesús debe procurar tener un encuentro personal con él. Una vez que haya tenido esta experiencia única y extraordinaria, debe mantener una relación íntima con Dios. Una de las cosas más significativas que tiene esta relación personal con Dios, es que en algún punto Jesús querrá hacer un milagro sólo para tí. Un milagro personal, individual, y tal vez incluso, secreto. Él te tomará de la mano en la intimidad y te apartara del pueblo para que juntos disfruten de los gloriosos beneficios que tienen sus amigos cercanos.