Ro 12:9-17: "El amor sea sin fingimiento. No den importancia a lo malo, sigan lo bueno. Ámense los unos a los otros con amor fraternal; practiquen la honra y el respeto entre ustedes. En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos esperando en el Señor; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad. Bendigan a aquellos que los persiguen; bendigan, y no maldigan. Alégrense con los que están felices; lloren con los que lloran. Sean Unidos; no altivos, sino júntense con los humildes. No sean sabios en la opinión propia. No paguen a nadie mal por mal; procuren lo bueno delante de todos los hombres."